¿Menopausia? ¿yo?



Si, ya no es un tema tabú. Todas pasamos por ella. En las sociedades occidentales hasta ahora había sido un tema tabú que representaba el envejecimiento de la mujer y su “pérdida de valor” en la sociedad, cuando sólo es una etapa más de nuestro ciclo vital tan natural como todas las demás. Ni nos convertimos de repente en mujer con la primera menstruación, ni perdemos nuestra feminidad con la última. Así pues, tenemos que aprender a vivir nuestro nuevo estado hormonal adaptando nuestro estilo de vida a él.

Los cambios:

La bajada de producción de estrógenos y progesterona da lugar a una serie de cambios físicos y emocionales que afectan a las mujeres en diferentes medidas. En la piel, ésto conlleva una pérdida de colágeno, una proteína muy importante de su estructura , lo que produce una pérdida de firmeza y grosor. Si además tenemos en cuenta la redistribución de la grasa corporal, podremos explicar la pérdida de hidratación, aumento de arruguitas y alteraciones cutáneas de tipo inflamatorio que suelen ocurrir, ya que los lípidos son una parte fundamental para que la barrera cutánea retenga agua y proteja la salud de la piel. Otro tema que nos preocupa, y mucho, y más en nuestro clima de mucho sol, es la aparición de manchas, que varían según el fototipo y el tiempo acumulado al sol durante la vida.
Iremos por partes:

¿Quieres saber más?

Las fibras de colágeno, que están en la capa más profunda de la piel son responsables de su suavidad y elasticidad. La célula capaz de fabricarlas es el fibroblasto, que mantiene el equilibrio de síntesis-degradación cuando se es joven. Con la edad, su ritmo de trabajo se va reduciendo, inclinando la balanza hacia la degradación dando así a la piel un aspecto más envejecido.

Las fibras de colágeno, que están en la capa más profunda de la piel y es responsable de la suavidad y elasticidad de la piel.


El colágeno:

¿Por qué disminuyen los niveles de colágeno?

Hay factores internos y externos que implicados en la degradación del colágeno de la piel.

  • Envejecimiento natural: con la edad los fibroblastos van perdiendo actividad y van disminuyendo su capacidad de producir colágeno.
  • Exposición solar : la radiación ultravioleta produce un envejecimiento prematuro a dos niveles: degradando las fibras de colágeno existentes y disminuyendo su producción.
  • Estrés: también es responsable de radicales libres que lo destruyen.
  • Falta de sueño: durante el sueño ocurre la renovación celular y en particular la de los fibroblastos que producen el colágeno.
  • Dieta inadecuada: el exceso de azúcar en la dieta favorece un proceso llamado glicación donde se altera la fibra de colágeno, perdiendo su funcionalidad.
  • Tabaco: las toxinas que genera y la reducción de circulación de la piel también altera la a esta proteína y su formación.
  • Contaminación : es innegable la degeneración de colágeno y elastina que ocurre mediante los radicales libres que genera la contaminación ambiental.


Sin duda tenemos que moderar la pérdida de colágeno para mantener nuestra piel lo más jóven el mayor tiempo posible. Ésto se hace actuando a tres bandas:

1. Aportar los aminoácidos necesarios para fabricar la proteína “prodigiosa”. Una dieta equilibrada en proteínas siempre va a favor, pero después de su digestión, el cuerpo decide dónde prioriza su uso, que no necesariamente tiene que ser la piel, ya que el colágeno es una proteína importante también de los músculos, tendones, huesos, cartílagos, órganos… Es una proteína estructural esencial y presente en muchas partes del cuerpo como ven. El colágeno vía oral no lleva una etiqueta que indique el destino final de cada aminoácido que lo compone, porque además hasta pueden llegar a combinarse de otra manera para formar otra proteína diferente que no sea estructural. ¿Ésto lo complica todo, verdad? Aquí entra la alta cosmética para ayudarnos, porque la manera de asegurarnos de que el tejido cutáneo reciba la atención que queremos es mediante el tratamiento localizado.

2. Proteger el colágeno de la piel de su degradación. Aumentar la vida media de esta proteína también va a favor.

3. Estimular su producción para mantener la estructura de sostén y reponer  las moléculas que se han degradado porque han cumplido su tiempo de funcionalidad.

A todo hay que añadir los buenos hábitos de alimentación, evitar el alcohol, azúcares añadidos, tabaco y la exposición excesiva al sol, controlar el estrés, beber suficiente agua …

Nuestras propuestas:

-Línea LIFTING de DR.BABOR:

La crema facial con colágeno DOCTOR BABOR LIFTING, reduce la profundidad de las arrugas con un innovador complejo de 9,6 % de péptidos y sustancias vegetales que favorece la producción de colágeno. Los ácidos hialurónicos multimoleculares, el  escualano natural y los aceites, retienen la humedad profundamente en las capas de la piel y protegen contra su pérdida.   El EXTRACTO DE PLANTA BIOGEN exclusivo de DOCTOR BABOR y su mayor logro de investigación, estimula los procesos propios de las células cutáneas, lo que la convierte en una crema excelente para recuperar la capacidad de regeneración de el esqueleto de sostén. 

El DERMAFILLER SERUM de la misma línea también está enriquecido con ácido hialurónico ,pero esta vez de bajo peso molecular. Este concentrado aporta un plus de agua y repara la barrera protector, evitando así la pérdida de humedad y dando a la piel un aspecto más pulposo y firme. Además, de nuevo, la fórmula se enriquece con el EXTRACTO DE PLANTA BIOGEN y el complejo de péptidos y sustancias vegetales.

-La  CERAMIDE CREAM de BABOR PRO: 

Regenera la barrera protectora de la piel para poder reducir así la pérdida agua. Se puede combinar con el sérum REJUVENATING FACE OIL de la línea SKINOVAGE de BABOR para reponer esos lípidos de la piel que perdemos al bajar los estrógenos. De esta forma mejoraremos aún más la retención de agua. Para pieles no tan secas, un sérum muy hidratante como el HIALURON INFUSION de DR.BABOR sería ideal para aportar ese líquido que luego podremos retener con la integridad de la barrera cutánea ya recuperada.


-Línea RÉPONSE CORRECTIVE de MATIS:

Una línea cuya fórmula mágica nos ayuda disimulando esas arruguitas que ya han aparecido. Su sérum rellenador HYALUPERF lleva una combinación de ácido hialurónico y ácido glicólico para rellenar, hidratar y regenerar. La crema HYALURON AGE además incorpora la conotoxina sintética que, actuando sobre las células musculares, relaja esa contracción gestual que profundiza a la arruga dando un aspecto más rejuvenecido.